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28 abril 2008

¡¡El Blog se mueve!!

¡¡Lo encontré!!

Tras muchos meses pegándome con este blog, he encontrado otro servidor bastante más sencillo para subir fotos y editar los posts, así que, a partir de ahora, todo el que "caiga" por aquí, que se pase al nuevo de Wordpress:


17 abril 2008

Marrakech.

Las vacaciones que mejor sientan son las que te montas a contracorriente: justo cuando los demás vuelven al trabajo, tú te largas por ahí...
Viajas en temporada media o baja, con el consiguiente ahorro económico, los destinos no están tan masificados y, qué demonios, das mucha más envidia cuando vuelves a todos los que llevan ya varios días trabajando. Jejejejeje...

Si a esto le sumas que el destino elegido es Marrakech, a visitar en 6 tranquilos días, la cosa no puede pintar mejor.

Marrakech, qué lugar para perderse y desconectar de la vida occidental...
Sus zocos, endiablados laberintos por los que perderse, quieras o no; sus gentes, en las zonas más turísticas demasiado "atentas" con el turista, llegan a cansar si uno no se lo toma con calma; el ritmo vertiginoso del día a día, esquivando motos, burros y bicis, casi siempre cargados hasta límites insospechados, son los transportistas de la ciudad por sus calles estrechas y teóricamente peatonales...

La llegada.
Nuestra primera sensación cuando llegamos a Marrakech fue de desamparo: era ya noche cerrada, aunque las tiendas aún no habían cerrado, las maletas hacían un ruido que atraían las miradas de todo el mundo, nadie iba a venir a buscarnos para guiarnos al Riad, y la orientación mediante un mapa (croquis bajado de la web, más bien) en la parte vieja de la ciudad (donde estaba nuestro Riad) era, sencillamiente, imposible.
Así que tuvimos que confiar en unos chavales a los que no entendíamos, que no entendían nuestro ¿francés?, que nos "arrastraban" hacia calles oscuras y alejadas del bullicio y la gente de los zocos, para llegar, finalmente, a un callejón mal iluminado, con un candil encendido al final de éste, sin letreros ni distintivos que nos indicaran que estábamos en el lugar correcto, para comprobar que nadie salía a abrirnos cuando por fin llamamos al timbre... ¿Estábamos realmente en la puerta del Riad Douzi? En esos momentos de calma tensa caímos en que no habíamos avisado de la hora de nuestra llegada (oh, no), los chavales hablaban entre ellos en árabe (o francés, en esos momentos entendíamos igual de bien cualquiera de los dos idiomas: NADA), nos miraban y se reían (lo mínimo que habríamos hecho cualquiera en su lugar, pero en el nuestro...).
Bueno, no alarguemos más el relato: alguien había apuntado un número de móvil del dueño, le llamamos y entre nuestro francés y la ayuda de uno de los chavales, conseguimos entendernos y llegó en unos pocos minutos (había ido a acompañar a unos turistas a coger un taxi), para poner fin a una mini-aventura de bienvenida que culminó con la visión de un Riad maravilloso, tranquilo y muy bien acondicionado: EL RIAD DOUZI.
Desde el primer día en que pisamos el Riad pensé en recomendárselo a todo el mundo pero, por desgracia, el dueño del Riad (Medy) nos dijo que en un par de meses iban a transformarlo en un restaurante... :( Aún así nos dijo que tenían otro acondicionado de igual modo, así que no quiero dejar pasar la oportunidad de recomendarle, a todo el que vaya a dormir alguna noche en Marrakech, que intente contactar con él: riaddouzi@hotmail.fr o www.riad-douzi.com

Para no aburrir más, aquí tenéis el álbum con las mejores fotos del viaje:

Marrakech

Y, a continuación, unos cuantos vídeos.

El primero es un montaje de Miguel de diferentes momentos del viaje:






Éste es un reportaje de cámara oculta, al más puro estilo Mercedes Milá, con Miguel en pleno regateo de unas boquillas para una especie de dulzaina que acababa de "sacarle" a uno por menos de la mitad de lo que le pedían:



Y ya para terminar de vídeos, unos días antes de que nosotros fuéramos para allá, unos amigos de Sara y Miguel pasaron por allí y decidieron dejar un mensaje oculto en los Jardines Majorelle, grabando un vídeo con el móvil, dando pistas para que nosotros lo pudiéramos encontrar. El montaje de la búsqueda del tesoro:



15 enero 2008

Navidades palentinas

Unas fotillos de nuestra escapada navideña a Carrión de los Condes, pasando a la ida por Palencia y a la vuelta por Burgos, y visitando el Canal de Castilla y el románico palentino. Una zona muy recomendable...

Palencia.

Gárgola de la Catedral: Gárgola en la catedral de Palencia












El Canal de Castilla.




Diferentes enclaves del Canal de Castilla a su paso por la provincia de Palencia:






















Frómista.



Carrión de los Condes.




Burgos.






01 diciembre 2007

Reparando tejados...

Pues eso, que como bien reza el título, hace unos fines de semana estuvimos en Hoyorredondo arreglando el tejado de una casa del pueblo. El dintel de la puerta se había podrido con el paso del tiempo y parte del tejado se había hundido así que, para poder entrar en la casa, tuvimos que sustituir el dintel y arreglar el tejado, que se había caído un poco.

Como valen más unas fotos que las explicaciones que os dé:


Primero desmontamos el trozo de pared que había por encima del dintel viejo.








Que en realidad era una viga de madera en un estado bastante lamentable ya, la verdad...











Una vez sustituida la viga podrida por una nueva (en realidad era el eje de un carro bastante antiguo, pero en buen estado), reconstruimos la pared piedra a piedra.







Finalmente, sólo nos quedó volver a poner las tejas y, estando el tejado ya asegurado, pudimos abrir la puerta de la casa.








Bueno, creo que los modelitos que nos "calzamos", sobre todos los más urbanitas, no tienen desperdicio y no necesitan ningún tipo de comentario...

10 noviembre 2007

Lisboa.

Con bastante tiempo de retraso, como viene siendo costumbre en las actualizaciones del blog, os pongo aquí unas cuantas fotos de nuestro viaje a la capital lusa de la primera semana de Septiembre (del 6 al 9), cuando Noe y yo nos escapamos unos días aprovechando una oferta de 2x1 de Vueling.

Primeras impresiones de Lisboa.

Aterrizamos en el aeropuerto de Lisboa, completamente integrado en la ciudad (ríete tú de los ruidos que aguantan aquí con la T4), comprobando lo acostumbrados que estamos ya a la Ley Antitabaco. Fue bajar del avión y ver a todo el mundo fumando en cualquier lado, haciendo caso omiso de las "prohibiciones" de fumar, y tuvimos una regresión a hace apenas un par de años... ¡¡Qué bien se vive ahora siendo No fumador en España!!

En fin, a lo que iba. Nada más llegar cogimos un bus que te lleva hasta el centro mismo de Lisboa, donde teníamos nuestra habitación alquilada (Hotel Residencial Duas Naçoes).


Con un billete de unos 3€ se cubría ese viaje y todos los del resto del día en el transporte público (autobús, tranvía y metro). Así que, en cuanto que dejamos las maletas en la habitación, ¡¡a probar los tranvías!! Estuvimos recorriendo el centro y sus alrededores por la mañana: Praça do Comércio, la Basílica da Estrela y la Assembleia da República al oeste del Barrio Alto; y a la hora de comer, con un calor considerable, volvimos hacia el centro, parando en el Barrio Alto para comenzar a degustar el famoso bacalao portugués (de origen noruego, como aprendimos en nuestro viaje escandinavo de agosto).

Después de esto, y teniendo en cuenta el madrugón que nos habíamos pegado para coger el vuelo en Madrid, nos fuimos al hotel a echarnos una reparadora siesta de casi tres horas...

Con las pilas cargadas de nuevo nos dimos un paseo por el barrio Baixo, donde estaba nuestro hotel, y aprovechamos el billete del autobús de por la mañana para subir al Elevador de Santa Justa. Aunque tuvimos que esperar un poquillo, mereció la pena por las vistas que se tienen de toda la ciudad, además de lo bonito (y curioso) que es el elevador en sí.

Este elevador, como su nombre indica, te "eleva" hasta el Barrio Alto, donde estuvimos echando ya el resto de la tarde y parte de la noche, hasta que llegó la hora de la cena...
En general, la impresión que saqué de Lisboa es que es una ciudad bonita pero, siendo la capital de un Estado que lleva ya bastantes años recibiendo ayudas de la UE, ¿cómo puede estar tan derruida y abandonada en tantos barrios? En fin, supongo que ocurrirá igual que en España, que los fondos se "diluyen" por el camino...


Otros lugares de Lisboa.


Por supuesto, una zona que no podíamos dejar de visitar fue el barrio de Belém, con la Torre del mismo nombre y, sobre todo, El monasterio de Los Jerónimos...
.Fachada principal del Monasterio de Los Jerónimos.
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También fuimos al monumento a Los Descubridores, que es más grande de lo que me lo esperaba, la verdad...
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Visita a la ciudad de Sintra.

Uno de los días lo dedicamos íntegramente a visitar la ciudad de Sintra, a unos 30 km de Lisboa. Es una ciudad con un palacio y una fortificación muy bien conservados, esta última con una mezcla de estilos arquitectónicos y decoraciones que no deja a nadie indiferente (en algunos aspectos es bastante hortera, la verdad...). Pero vamos, que merece la pena visitarla, aunque tengas que echar el día entero...


Había unas esculturas muy raras en el camino de la estación de tren hacia la zona turística...








Creo que tardé demasiado en echarle la foto... (el palacio al fondo, con las enooormes chimeneas de las cocinas)